Nuestra historia
La Terapia Focalizada en la Emoción (TFE) es un enfoque psicoterapéutico que se basa en la noción de que la emoción es el dato básico de la experiencia humana, y que, para cambiar una emoción, primero hay que sentirla. Este enfoque, creado por el Dr. Leslie Greenberg en la época de 1980, es un modelo de terapia humanista con sólido respaldo científico tras amplia investigación sobre qué es lo que realmente genera el cambio en un proceso terapéutico.
La TFE busca que la persona aprenda a tomar consciencia de sus emociones, aceptarlas, regularlas y transformarlas. Esto le ayuda a fortalecer su sentido de identidad y a construir nuevos significados que mejoran su relación consigo misma y con el mundo que le rodea.
Dentro de las premisas básicas se encuentra que la emoción no se evita o controla, sino que se vive y atraviesa para saber qué necesita la persona, qué le afecta, qué decisión puede tomar. La clave está en no evitar sentir, sino en hacer algo con esto.
La manera que se trabaja es por medio de la relación terapéutica empática entre el terapeuta y la persona, para juntos crear un espacio seguro para acercarse a las emociones, aun las que más duelen y se evitan, y así poder procesarlas y transformarlas en algo adaptativo. La empatía no es una técnica o un gesto cordial, es la condición misma que hace posible que la persona pueda acercarse a su mundo emocional.
Origen
La TFE nace del encuentro entre varias corrientes que en los años 60 y 70 conformaron la “tercera fuerza” en psicología: un conjunto de enfoques humanistas y experienciales (entre ellos la terapia centrada en la persona de Carl Rogers, la terapia Gestalt y el focusing de Eugene Gendlin) que ofrecían una alternativa a los modelos más rígidos y deterministas del conductismo y el psicoanálisis. Compartían una misma apuesta: mirar al ser humano con capacidad de conciencia, elección y crecimiento.
De ese terreno común surge la pregunta que dio origen a la TFE: ¿qué es, exactamente, lo que genera el cambio dentro de una sesión de terapia? Leslie Greenberg y Laura Rice, en York University, comenzaron a inicios de los 70s a buscar esa respuesta con una mirada rigurosa: observaron que ciertos momentos de cambio podían identificarse a partir de señales concretas en el discurso de la persona (lo que se conoce hoy en día como marcadores) y que cada uno correspondía a un tipo de intervención específica.
Este trabajo, junto al de Robert Elliott, quedó plasmado en libros fundacionales como Patterns of Change (1984) y Facilitating Emotional Change (1993), donde formularon los principios de lo que llamaron un enfoque “proceso-experiencial”. Con el tiempo, este modelo adoptó el nombre con el que se le conoce hoy: Emotion-Focused Therapy.
Desde entonces, la TFE no ha dejado de crecer: se ha expandido hacia nuevas poblaciones y aplicaciones: trauma complejo, ansiedad, trabajo con familias, entre otras. Hoy cuenta con más de cuatro décadas de desarrollo teórico y clínico, y se enseña en institutos alrededor del mundo bajo un currículo internacional estandarizado por la International Society for Emotion-Focused Therapy (ISEFT) – la misma tradición de la que este instituto forma parte.
Leslie Greenberg
Ideas clave
La emoción es el dato básico de la experiencia humana
No es algo que evitar o controlar, sino información esencial sobre lo que necesitamos
El sistema emocional es el sistema motivacional primario de una persona
Esencial para sobrevivir y adaptarse a lo largo de la vida
Para cambiar una emoción, primero hay que sentirla
El cambio ocurre por medio de la experiencia, no del análisis racional
Cambiar la emoción con emoción
Una emoción adaptativa puede reorganizar una emoción desadaptativa
Emociones adaptativas y desadaptativas
Las adaptativas orientan y protegen, las desadaptativas son reacciones aprendidas del pasado que ya no sirven en el presente
La empatía terapéutica no es una técnica, es una condición indispensable del cambio
Solo dentro de un vínculo seguro es posible acercarse a las emociones más difíciles y ser vulnerable
El objetivo final es transformar, no solo comprender
La TFE busca crear nuevos significados y una relación más adaptativa con uno mismo y el entorno
La terapia no solo cambia emociones, cambia la historia que contamos sobre nosotros mismos
Al transformar la emoción, también se transforma el significado y la narrativa personal (quién soy, qué me pasó, qué merezco)
Es un modelo con respaldo científico
Desarrollado por Leslie Greenberg, Robert Elliott y Laura Rice, con más de dos décadas de investigación empírica y reconocimiento de la División 12 de la APA